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En el Perú la Remuneración Mínima Vital (RMV) se encuentra hace años rezagada, peor aún –consideró el congresista Luis Negreiros– su ínfimo monto de S/. 460.00 se reduce a S/. 335.00 (una vez deducidos el seguro social y los pasajes), monto que no alcanza siquiera para sobrevivencia de una persona y menos aún para mantener a una familia; situación que sumerge al trabajador en la pobreza.
“Esta realidad se refleja en cientos de trabajadores, por ello es fundado considerar un reajuste satisfactorio que acerque en el plazo más prudente la RMV a la Canasta Básica Familiar”, dijo el parlamentario Negreiros, quien además sostuvo que los reajustes deben guiarse por dos criterios. El primero tiene carácter restitutorio (más importante que el factor inflación), pues la capacidad adquisitiva de la RMV en el año 2005 es menos de la mitad que la de 1980. “Los servicios de luz, agua, gas y teléfono, y pasajes, medicinas y otros valen cinco (5) veces más que entonces. De otro lado, la participación global de salarios respecto al PBI ha caído igualmente en 50%. El segundo criterio, que es en este caso complementario, es el inflacionario pues intentar reajustar la RMV con sólo el índice de inflación acumulado y el que se acumulará hasta el próximo reajuste, es irrisorio, tal como lo pretende el gobierno”, advirtió el parlamentario chalaco. No se requiere profundo análisis para concluir que en el Perú las condiciones sociales de la población y la conflictividad latente pueden volverse complejas si el 70% de la población ocupada recibe el salario ultra mínimo de S/. 460.00 o aún menos. “Si la tensión social no alcanza niveles críticos, tal vez se deba al papel que cumplen las remesas del exterior, cuyo monto diario es de US $ 5 millones, equivalente a S/.17 millones de soles, lo que representa tanto como 850,000 salarios permanentes de S/. 20.00 por día. Es responsabilidad del Legislativo y del Ejecutivo velar para que la RMV tenga un nivel justo, pero lo es también de los empresarios que requieren un apropiado clima social y un horizonte predecible a fin de asegurar su desarrollo”, concluyó el congresista Negreiros. |