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* «Doy gracias a Dios por haberme creado gay»: José Mantero, sacerdote y escritor
sábado, 12 de noviembre de 2005

(Por Bosco Palacios/Periodista Digital) El sacerdote José Mantero presenta su blog en Periodistadigital. Mantero salió del armario en la portada de la revista Zero y desde entonces su vida cambio radicalmente. "Salir en Zero supuso la pérdida de mi medio de vida, puesto que el sacerdocio, siendo una vocación, era también mi trabajo". José arremete contra medios, periodistas, Iglesia y políticos en una interesantísma entrevista. "El mayor escollo para la normalización de la homosexualidad es la iglesia católica con sus continuadas manifestaciones homofóbicas".
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La portada que le dio la fama
Pregunta: ¿Cómo se empieza a gestar la polémica portada de Zero?
Respuesta: En realidad, se trató de algo fortuito: yo escribía mi columna mensual en Facanías, la revista local de Valverde, editada bajo los auspicios del Centro Cultural Católico. En el número de Junio de 2001, mi colaboración se tituló Orgullo gay. Al parecer, un lector la copió de la edición digital y la envió a Zero.
P: ¿Decidiste tú salir en portada?
R: Lo cierto es que un día (creo que fue en septiembre porque salía de mi primera reunión de arciprestazgo) me telefoneó Manuel Andreu, el entonces redactor jefe de Zero, para pedirme una entrevista. Tras pensarlo detenidamente y llevarlo a la oración, decidí concedérsela (no habíamos hablado de salir en portada, sino de una simple entrevista).
P: ¿Cómo llegó el titular?
R: El se mostraba encantado por el hecho de poder hablar con un sacerdote católico gayfriendly, por lo que hube de aclararle que yo soy gay y que, en todo caso, sería heterofriendly. Así es como llegué a Zero. Y el titular de portada -Doy gracias a Dios por ser gay- responde a la primera pregunta que Paco Vidarte, el entrevistador, me hizo: ¿tú eres gay?
P: ¿Te arrepientes de aquella portada?
R: Hombre, de no haber sido en Zero, hubiera sido en otra plataforma, pues lo cierto y verdad es que ya estaba harto de manifestaciones homófobas por parte de la jerarquía católica. Pero tal vez hubiera tardado más. En cualquier caso, no me arrepiento, todo lo contrario: sigo dando gracias a Dios por haberme creado gay, y por querer que cumpla su plan de salvación siendo gay. Hoy día Zero ya no es lo que fue.
P: ¿Cómo es ahora Zero?
R: Ahora es un vulgar magacín prácticamente sin compromiso social alguno, más comprometido con las modas y con el capital que con una causa de liberación gay. Si saliera del armario a día de hoy, no sería en Zero, esto está claro.
Homosexualidad y Sacerdocio
P: ¿Se puede ser católico y ser gay?
R: Evidentemente. Soy católico y gay. Soy sacerdote (no ex sacerdote, como algunos iletrados se ocupan de divulgar) y gay. Fíjate en los buenos obispos gays, en los magníficos sacerdotes gays que existen. Lo realmente incompatible es ser católico y ser homófobo, o intolerante, o astuto defensor de intereses de poder y dinero. En fin, la homofobia tiene cura y psiquiatras, pero lo otro… es cuestión de conversión, y no les veo demasiado dispuestos.
P: ¿Qué cambios supuso en tu vida profesional tu salida del armario?
R: A efectos prácticos, la pérdida de mi medio de vida, puesto que el sacerdocio, siendo una vocación, era también mi trabajo. Esto es importantísimo. Sin embargo, no es lo más importante. El verdadero cambio ha acontecido después en las maneras de entender la vida y la misma iglesia: he vivido una síntesis, y mi fe no se ha perdido sino que se ha visto fortalecida.
P: ¿Cómo sigues viviendo tu fe?
R: Mi sacerdocio, en lugar de perderse, ha renacido, se ha recuperado de aquel accidente que supuso formalmente la inhabilitación. Cuando el 6 de febrero de 2002 Ignacio Noguer firmó el decreto, algo muy bello moría en mí con aquella firma: décadas de vida en una institución que, aun pecadora y radicalmente traidora con respecto al Evangelio, sigo amando. La síntesis fue necesaria, tal vez entraba en los planes de Nuestro Señor. Y queda fuera de toda duda el papel esclarecedor del sufrimiento, toda una escuela.
P: ¿Puedes seguir celebrando?
R: Estoy inhabilitado, es decir, canónicamente impedido para celebrar la Sagrada Eucaristía y los demás sacramentos. Ahora bien, sigo celebrando la Santa Misa al menos el Domingo. Quiero decir: no voy a Misa, sino que la celebro yo en mi casa o con algún grupo cristiano que me lo pide; incluso he concelebrado en celebraciones de la Eucaristía junto a sacerdotes no suspendidos, en Alicante, Almería, Barcelona y Madrid. Es la Eucaristía un tesoro que Jesús me ha confiado, y no voy a echarlo por la borda por ser fiel a un decreto que considero inicuo.
P: Se quiere prohibir a los homosexuales en los seminarios. ¿Cómo se puede hacer esto?
R: Sí, creo que lo quieren prohibir. Pero me pregunto: ¿quién se lo prohibe a los prohibicionistas? Es una tormenta de verano , una moda negativa dentro de la Iglesia esta absurda prohibición, puesto que en pocas instituciones en nuestro mundo existen tantos homosexuales (gays y lesbianas) como en la iglesia católica. De hecho, las prohibiciones lo que hacen es revelar la existencia abundantísima del fenómeno homosexual en sus filas. ¿Por qué no se prohíbe, por ejemplo, beber gazpacho en los templos? Sencillamente porque a nadie se le ocurre beber gazpacho en los templos. ¿Por qué no se proscribe la heterosexualidad dentro de la iglesia? Porque no supone problema alguno: es prácticamente inexistente o sobrevive en dosis mínimas.
P: ¿Qué métodos intentarán utilizar para frenar “la invasión”?
R: Este veto, según parece, pretenden hacerlo a través de unos tests. Por cierto, ya que eres periodista te ruego me envíes una copia de alguno de ellos en cuanto los tengas en tu poder: necesito reírme. En fin, es una muestra más de la obsesión de las altas esferas eclesiásticas por el sexo, el sexo como problema, únicamente como pulsión, como esclavitud del alma. Pero la sexualidad es más que genitalidad, aún no lo comprenden. Supongo que mucho cambiará cuando se descubra la sexualidad como gozo, en lugar de como carga.
P: ¿Qué opinión te merece la homofobia dentro de la Iglesia?
R: Con respecto a la secular homofobia de la iglesia, es un pecado mortal del que pedirá perdón un día (cuando ya sea tarde…). Dios no sólo no hace acepción de personas, sino que a los gays nos ha creado como tales para mayor gloria suya (del mismo modo ha hecho con los heterosexuales). Todo es para mayor gloria de Dios, el problema de muchos jerarcas es que, a ellos, la gloria del Señor les importa un bledo.
P: ¿Existe en España una verdadera normalización de la homosexualidad?
R: Si me lo preguntas anteponiendo “verdadera” es que, como yo, piensas que esta normalización es aún relativa. En España se han dado una serie de pasos, algunos de ellos históricos, revolucionarios como en el caso del cambio del código civil que posibilita la apertura del matrimonio a las personas del mismo sexo.
P: ¿España está totalmente avanzada con respecto a otros países?
R: Esto es innegable: estamos en la absoluta vanguardia en lo que respecta a la equiparación formal de derechos. Ahora bien, en lo que respecta a la equiparación total, o real si quieres, aún falta mucho, un largo y apasionante proceso educativo de la sociedad, particularmente de las nuevas generaciones, para que no hagan la ecuación de homosexualidad es igual a problema, o patología, sino que la vean como lo que es: un color más en el abanico del amor y del sexo.
P: ¿Cuál es el mayor escollo para la normalización?
R: Aún queda mucho camino por recorrer, y para muestra, un botón: en el comentario a uno de mis posts, un cura me aconseja irónicamente reunirme con curas sarasas. Se trata de una homofobia latente que costará trabajo eliminar, pero se eliminará, de eso no me cabe la menor duda. El mayor escollo para la normalización: la iglesia católica con sus continuadas manifestaciones homofóbicas.
P: Como gay que ha asumido su condición ¿Cómo ves la actualidad política y social?
R: Hombre, no entiendo mucho esta pregunta, pues, asumida o no la propia orientación sexual, la actualidad política y social seguirá siendo la misma, digo yo. Si te refieres al panorama español en lo que respecta a la homosexualidad, ya te digo que vamos políticamente en vanguardia, al menos en esto de las equiparaciones. Sí que, siempre, estaré de acuerdo con el doctor Marañón cuando calificaba a la política de “broma pesada”. No me merece demasiada confianza, sean Rajoy, Zetapé o el lucero del alba. No sé… los niños no vienen de París, ni los trae la cigoña… Cuentan demasiados cuentos.
P: ¿Qué opinión te merece la postura de la Iglesia ante los homosexuales?
R: Contranatural, anti evangélica e hipócrita.
P: ¿Por qué contranatural?
R: Contranatural, porque la orientación homosexual es una más de las puestas, creadas, instituidas por el Creador. ¿Qué cómo lo sé? Me lo ha dicho el Espíritu Santo. Sí, creo que a Ratzinger también le ha hablado alguna vez. Perdón, a Benedicto XVI.
P: ¿Por qué antievangélica?
R: Antievangélica, porque fundamentalmente se opone al amor. Y sé lo que me digo: para ellos, las relaciones sexuales esporádicas no suponen mayor problema, incluso relaciones homosexuales, que son las más abundantes entre los miembros del clero, alto y bajo. Ahora bien, si el curita se enamora, uf, ya eso es peor para ellos. Contrarios al amor humano y, por tanto, al divino amor.
P: ¿Por qué Hipócrita?
R: Hipócrita, porque en demasiadas ocasiones los jerarcas más homófobos son los propios obispos gays, no sé si por su miedo o aversión a ser descubiertos o a autodescubrirse… Ahora bien, se da también la excepción a la regla homofóbica, la cruz de esta moneda: iglesias de comunidades católicas sencillas, en las que los homosexuales, incluso perseguidos, han sido acogidos, integrados, queridos de la forma más natural. Pero un grano, desgraciadamente, no hace granero.
P: ¿Qué opinión te merecen las manifestaciones de las asociaciones pro familia en contra del matrimonio gay?
R: Me parecen algo tan ET como “La guerra de los mundos”. Esto, en primer lugar. Por otra parte, veo a estas asociaciones como pobres y dóciles peones en manos de arteros maestros de marionetas, que les movilizan a su antojo y según sople el viento de sus propios intereses.
P: ¿Quienes dirigieron la orquesta?
R: Se vio claramente en la manifestación del 18-J, con aquellos obispos tomando la calle en lugar de dedicarse a lo que les corresponde: a ser obispos y anunciar a Su Señor. Los maestros de marionetas son la Conferencia Episcopal (ahora con el pobre Blázquez, algo más dispuesta al diálogo) y el Partido Popular, fiel servidor y amo al mismo tiempo.
P: ¿Cómo vives estas continuas manifestaciones?
R: No es que sea malo que haya voces críticas, tampoco contra el matrimonio gay (lo realmente perverso es el pensamiento único, del signo que sea). Pero siento cierto temor ante lo que revelan todas estas –tú las calificas de continuas- manifestaciones: un resurgimiento del fundamentalismo católico, tan temible como cualquier otro.
Blogs y Periodismo
P: ¿Cómo ves el periodismo actual?
R: No sois el cuarto, sino el segundo poder, como poco. Lo que no soporto es la llamada prensa rosa, o del colorín, centrada en ese inframundo de súcubos, los famosos de toda laya. Me gusta el periodismo que entiende y vive su ser como función de servicio a la libertad y la justicia en la sociedad. Lo otro, los grupos de poder en uno y otro bando, son realidades abyectas y manipuladoras.
P: ¿Suponen los blogs una nueva vía de expresión y de apertura de ideas?
R: Un cuaderno de bitácora cumple dos funciones básicas: retratar la realidad y manifestar una rebeldía. La simple mirada somera, “auxiliada” por el periodismo, no basta para la comprensión de la realidad: en los blogs podemos soñar, y el sueño alimenta lo llamado real. Sirven para manifestar una rebeldía que dé que pensar a los dueños de la opinión, del pensamiento único, para que no crean que la verdad ha sido desactivada. Los blogs son necesarios, porque es esencial poder contrastar, por la vía de la reflexión, la crítica, o incluso la mala baba, el caudal informativo que nos llega y que a veces, por cansancio, nos resta capacidad crítica. Por ejemplo (y sin que yo me manifieste partidario o no de la LOE), con respecto a las falacias de la CONCAPA animada por sus jefes, los obispos, que nos quieren presentar su lucha como ideológica, cuando realmente es sólo un conflicto de intereses: dinero e influencia social. Mantener un blog, aceptando abierta y sencillamente todo tipo de comentarios que los lectores escriban –o disparen-, me parece una postura de transparencia, absolutamente necesaria.
P: ¿Cómo será tu blog?
R: Mi blog, La casulla de San Ildefonso, básicamente será como era el anterior, Terminal de ausencias: una mezcla de meditaciones sobre la realidad que percibo como importante. Es la bitácora de un sacerdote, que sigue siendo sacerdote, que se siente sacerdote, que ama su sacerdocio y que no lo ve mermado. Por lo tanto, hay/habrá muchos posts referidos a la iglesia, los obispos, clero,… No exclusivamente. También me dirijo al mundo gay, con particular atención a los sanedritas que parten el bacalao y que, ahora, han de ir pensando en vivir de otro modo y cambiar de discurso. Eso sí, una advertencia: salvo amenaza cumplida contra mi persona, o especial llamada divina, escribo –y publico, claro es- cada día. Lo digo como aviso para navegantes.
P: ¿A qué publico va dirigido?
R: Mi blog va dirigido a todos los públicos. Sé que la mayoría de lectores serán –lo están siendo ya, voto a Bríos- curas, obispos, secretarios de obispo… Pero es apto para todos. Por último, este blog quiere decir algo, como mínimo: quien pensaba haberme desactivado, lo lleva claro…
El Papa, los políticos y la Santísima Trinidad
P: ¿Qué progresos se pueden esperar con la llegada del nuevo Papa?
R: Mira, ¿ves? Creo que al menos un progreso podríamos esperar de este Papa: una revisión de ciertas prácticas pseudo pastorales que afectan a la celebración de la Eucaristía, y que convierten demasiadas asambleas litúrgicas en vulgares happenings o experimentos de pasadas dinámicas grupales. Y, musicalmente, en dechados de mal gusto (no puedes comparar Miles de ermitas pequeñitas, esa coplilla insufrible, con el maravilloso Ave, dulcissima Maria de Gesualdo).Tal vez algún progreso más, y para de contar. Ratzinger, al frente de la Congregación para la Doctrina de la Fe, era un depredador: acabó con realidades evangélicas tan importantes como la teología de la liberación, por ejemplo. Un depredador. Y el que le hayan hecho Papa no le va a producir un cambio ontológico. Sin embargo, la realidad es que me cae simpático. Me siento más cercano a Ratzinger que a Wojtyla, ambos amamos Mozart. Posiblemente pudiera existir cierta complicidad entre nosotros, tal vez. Y su formación es ciertamente envidiable: un intelectual puede transformar más su medio que un “folclórico”…
P: Fuiste Sacerdote y casado con Dios (padre, hijo y espíritu santo), ¿repetirás matrimonio con otro hombre y adoptarás niños?
R: No fui sacerdote, soy sacerdote. En mí, el sacerdocio no es algo pasado, sino presente, gozosamente presente, indisociable de mí ser personal. Segundo: no me he casado, ni con hombre ni con mujer, ni siquiera con ninguno de mis gatos, y mira que los quiero. Con respecto a la adopción, no me la he planteado personalmente, pues como te digo no he formado una familia aún. Con respecto a la Santísima Trinidad, efectivamente, Dios es Padre, Hijo y Espíritu Santo, communis nexos amborum.

Última modificación ( sábado, 12 de noviembre de 2005 )
 
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