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Por María José Navarro Rodríguez
Un nuevo caso de muerte por EEB en España (enfermedad de las vacas locas) y el segundo en una misma familia, esto nos indica que el peligro acecha y es vigente. El que los medios de comunicación o los científicos apenas informen de que las enfermedades están latentes, no significa que el peligro haya desaparecido, todo lo contrario, el abuso del ser humano con los animales sigue en aumento con lo que las consecuencias vendrán también en aumento, sólo es cuestión de tiempo. Enfermedades como la Gripe Aviar, la EEB, la lengua azul, Sida, peste porcina etc… alertan de la vulnerabilidad cada vez más acentuada del ser humano ante enfermedades de origen animal también conocidas como zoonosis.
Los científicos avisan: “El ser humano actual es cada vez más vulnerable de contagiarse de zoonosis. El mundo ha entrado en una nueva era de enfermedades emergentes y re-emergentes que pueden transmitirse de animales a personas”, por esto el Banco Mundial en la Ordenación Ganadera y la Sanidad Animal, participó de un esfuerzo internacional por fortalecer la capacidad de los países para coordinar, supervisar y ejecutar medidas en contra de la gripe aviar y de futuras amenazas de enfermedades transmitidas por el ganado, sin embargo este financiamiento no fue suficiente para que 145 países en vías de desarrollo tengan la seguridad de ser capaces de frenar una posible amenaza epidemiológica.
Hace unos meses “Animal Help-online” publicaba una noticia que vino a demostrar una vez más que sin lugar a dudas el consumo de carne es fuente indiscutible de enfermedades en el ser humano. El parásito “toxoplasma” que existe desde hace 20 ó 30 años y que es una especie de protozoo parásito causante de la toxoplasmosis, enfermedad en general leve pero que puede complicarse hasta convertirse en fatal, puede ser el responsable de la esquizofrenia. Los científicos advierten de la relación existente entre el parásito toxoplasma gondii, con graves enfermedades psíquicas está presente en la ganadería porcina, dónde se combate desde hace tiempo para minimizar el contagio en seres humanos por el consumo de carne de cerdo, aunque también puede trasmitirse a las aves de corral y a las ovejas. Parece que la naturaleza se rebela contra aquello que le hace el ser humano.
Las personas queremos que todo nos vaya bien, no importa a qué precio, ni si hay que explotar y saquear a la madre Tierra, “todo para mí”, sin embargo tratamos a los animales de un modo brutal, olvidando que ellos sienten como nosotros las personas. El ser humano es hoy día cruel e insensible y ante el dolor de los animales, ante la crueldad de los mataderos, suele mirar hacia otro lado, ¿no es ya esto una especie de esquizofrenia?. El querer lo bueno para mí pero todo lo malo a la naturaleza y a los otros seres vivos del planeta no es muy ético. No es extraño que la naturaleza cada cierto tiempo devuelva el golpe de este modo. La Regla de oro de Jesús de Nazaret que dice haz a tu prójimo lo que te gustaría que te hicieran a ti, lo que es lo mismo que, no hagas a tu prójimo lo que no te gustaría que te hicieran a ti, podría ser la medida justa para respetar también a la Madre Tierra y a los animales.
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