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José Watanabe, recientemente fallecido, fue calificado como el “sabio de la poesía peruana” por los literatos Luis Eduardo García y David Novoa durante el homenaje que el programa cultural trujillano “La Dolce Vita” le rindió a tan destacado y noble poeta laredino.

Por coincidencia, en distintos años, tanto Watanabe, García y Novoa fueron ganadores del premio “Poeta Joven del Perú” y “La Dolce Vita”, el sábado último, los “reunió” para conversar sobre lo que más aman: la poesía. Luis Eduardo García calificó a ‘Wata’, llamado así cariñosamente, como un poeta que tenía ojos para descubrir cosas que normalmente no vemos. Era contemplativo, en búsqueda de ciertas imágenes, dueño de una sutileza tan fina para decir las cosas o de sugerir ideas. “La grandeza de Watanabe reside en descubrir la profundidad en donde aparentemente sólo hay superficie”, expresó el narrador y docente universitario. Por su parte, David Novoa manifestó que el poeta fallecido tenía un alma contemplativa, con una voz que ennoblece y eleva. “Watanabe era y es un hombre sabio, cuyo espíritu va a permanecer en aquellos que lo conocieron, lo siguieron y han amado su palabra. Entonces, esté presente en cuerpo o no, igual será, pues estará entre nosotros como belleza del existir, como lección de vida”, dijo el joven escritor y promotor de la fauna silvestre a través del minizoológico de Moche. Durante “La Dolce Vita”, que se transmite por Stereo Diplomat Radio (92.1FM), se divulgó en la propia voz de Watanabe poemas de su último libro “La piedra alada”, los mismos que el año pasado el poeta laredino, en forma personal, difundió gentilmente en el programa cultural. Así mismo, destacadas figuras del ambiente cultural de Trujillo enviaron mensajes en honor a Watanabe, como el de Bethoven Medina que dijo: “Agradezco y felicito a La Dolce Vita por rendir homenaje a tan nuestro e ilustre poeta y amigo Pepe Watanabe”. Adriana Doig, presidenta de la Asociación de Trujillo de Arte y Literatura (ATAL) testimonia: “Qué bueno el homenaje a Wata. Nosotros también nos sentimos apenados por esta pérdida. Nos conocimos en agosto del 2000, cuando en Adriática organizamos la presentación de ‘El guardíán del hielo’. Wata era una persona dulce y sencilla y entonces nos ofreció su complicidad. Vino a la Primera Feria del Libro de Trujillo en enero 2005 para presentar “Habitó entre nosotros”. En enero último hablamos varias veces con él para invitarlo a la Tercera Feria, estaba en chequeos médicos y esperábamos que su doctor estuviera de acuerdo con el viaje. Esto no fue posible. Nos queda su sonrisa, su pausa oriental, su mirada, sus poemas. Paz para el poeta”. Finalmente, Marcela García, directora de Los Tallanes: “He sido amiga de Wata, trabajamos juntos una época en la UNICEF, no pensé que moriría de cáncer, su problema en realidad era otro. Qué bien que le rindan un homenaje”. |